Una mudanza mas economica

 

Llevamos seis años trabajando en las mismas oficinas, son las que dan más al sur por lo que son las mas templadas en invierno pero también son  las más calurosas en verano, este año hemos tenido unos problemas bastante graves con los aires acondicionados, y la verdad es que lo estamos pasado bastante mal ya que el verano se ha echado encima antes de darnos cuenta y el calor se acumula en las paredes lo cual hace que las sensación térmica de las oficinas sea mucho más elevada, si a esto le sumas que el aislante térmico utilizado en la construcción de dichas oficinas no es el mejor del mundo, pues de resultado obtienes jornadas de trabajo interminables a causa del calor, sudor y mucho calor.

Así que este año hemos decidido mudarnos, bueno lo ha decidido el jefe, y la verdad estamos todos encantados. Somos cuatro trabajando en estas oficinas y nosotras mismas vamos ha realizar la mudanza, ya estamos manos a la obra, lo primero es adquirir todos los
materiales para embalajes necesarios para guardar almacenar y tener a buen recaudo toda la documentación de los clientes, esa es la parte más peliaguda y a mi entender la más difícil ya que no debe de extraviarse ningún documento.
Aunque tenemos casi todo digitalizado hay muchos documentos que deben de estar en físico y en buen estado por lo que los custodiamos como si fueran oro.

Una vez todo guardado en cajas y embalado correctamente procedemos efectuar la mudanza sin prisa pero sin pausa, creemos que no nos llevará mucho tiempo en dos o tres días podemos estar otra vez en activo y con todo colocado en su sitio. Lo mejor de todo es que las oficinas a las que nos trasladamos están enfrente de la playa, si, frente a la playa, ¿Hay algo mejor que trabajar mirando al mar?

Así que así estamos, llevando cajas y materiales del centro a la periferia, con la ilusión del primer día, como si fuéramos a nuestro primer día de trabajo llenos de ilusiones y de esperanza, con muchas ganas y energía, además contamos con la suerte de estar a dos pasos de la playa lo que nos permitirá salir de trabajar a refrescarnos un poquito, o incluso de comer o tomar un aperitivo en un chiringuito de la playa disfrutando de las vistas y olvidándonos un poco de las altas temperaturas.